EuroKolada
Diario deportivo de Alicante

Motivos para creer en el Hércules… en todo

J. A. SOLER / @jasoler65 / Foto: Hércules CF.

No creo que exista ningún herculano que esté triste por ver ganar al Hércules en Sabadell. Sólo alguna mente obtusa puede pensar en algo así por mucho que la mayoría de sufridores blanquiazules pidan a gritos la salida de los infames gestores que gobiernan la SAD desde hace dos décadas.

Es cierto que el triunfo en la Nova Creu Alta puede y debe rebajar el ambiente de crispación generado dentro y fuera de un club que, como siempre, navega sin un rumbo fijo. Bastó una movilización con menos de medio millar de herculanos y un cántico de menos de 10 segundos para que el de siempre diera el enésimo golpe de timón para intentar calmar las aguas.

Un volantazo que tiempo atrás le podía funcionar al capitán de la nave, pero que ahora ya no cuela. Ni aún entrando el baloncito. La vuelta de Quique Hernández a la presidencia y la salida de Juan Carlos Ramírez de la primera línea en el frente deportivo ha podido capear el temporal para algún despistado, pero no ha desviado, ni mucho menos, el punto de mira de una afición harta de quién sigue considerándose la solución cuando en realidad lleva cuatro lustros siendo el problema del Hércules.

Muchos han tenido que ver al equipo durante casi toda esta temporada en puestos de descenso a Tercera División para darse cuenta de que con este modelo de gestión es mucho más factible bajar a una categoría de aspecto regional que regresar al fútbol profesional.

Es algo tan evidente como que nunca el Hércules ha estado tantos años alejado de la élite -Primera o Segunda- como en las dos últimas décadas. Otro récord histórico que puede añadirse a un insaciable “palmarés” lleno de bochornos, fracasos, impagos, deudas y concursos de acreedores. Detalles que explican por qué se ha llegado a este punto de no retorno en una institución casi centenaria.

Aún así y todo, la victoria herculana en Sabadell demuestra que hay motivos para creer. Sobre todo viendo que el mejor fichaje de este mercado invernal estaba en casa -Pedro Torres-. También porque bajo palos está Falcón haciendo más méritos para que le impongan la insignia de oro y brillantes del Hércules que quién se la autoimpuso hace diez años. Eso y la aportación de algunos que han llegado, como Raúl Ruiz, abre una ventana a la esperanza.

Y también porque viendo el partido ha hecho el conjunto de Vicente Mir en la Nova Creu Alta cuesta creer que este equipo no pueda ser mejor que cinco tras gastarse más de dos millones de euros en la construcción de esta plantilla. Un dispendio que no ha evitado que el Hércules haya llegado al mes de febrero a 4 puntos de la permanencia en Segunda División B, a 19 de la promoción de ascenso y a 23 del líder. Conviene recordar que el objetivo para el que fue diseñado este proyecto esté a tamaña distancia en el ecuador de la competición.

Pese a ello hay motivos para creer para la salvación deportiva y, con independencia de que la pelotita entre más o menos, también para tener claro quién sobra en este Hércules del siglo XXI a nivel institucional. Tras el triunfo en Sabadell el herculano sabe que debe afinar su garganta para evitar que el equipo caiga al abismo en la cancha y, al mismo tiempo, afilar el cuchillo para mantener nervioso, que lo está y mucho, al que ya ni se atreve a dejarse ver por el palco, ni siquiera para autoimponerse medallitas. Ambos frentes son compatibles. La batalla continúa… Y desde la alegría que otorga una victoria, con más motivo si cabe.

You must be logged in to post a comment Login

¿Qué opinas?

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies