EuroKolada
Diario deportivo de Alicante

¿Y ahora qué?

GUSTAVO L. SIRVENT / Foto: José Fco. Martínez

Se clausuró la temporada para la Fundación Lucentum de la manera más lacerante posible y con un final que no hubiera firmado ni el mismo Alfred Hitchcok. Pero antes hay que hacer parada y fonda para digerir una temporada de altibajos, con más sombras que luces. Se creía desde la directiva que Miguel Ángel Zapata podría ser el encargado de devolver al equipo a LEB Oro. No ha sido así. ¿Por qué? Algunos dirán que no ha sido capaz de gestionar un vestuario donde algunos de sus miembros hicieron la guerra por su cuenta (sobre todo en el play off). Otros podrán achacarle su falta de rodaje en situaciones de dificultad. Habrá voces que discrepen de que técnica y tácticamente tenga sus limitaciones, pero la realidad de todas esas elucubraciones es que el equipo está en la calle antes de tiempo.

La plantilla, que al inicio de curso era loada por la mayoría de entrenadores de la categoría y la daban, junto a Granada, como favorita al ascenso, ha fallado estrepitosamente. Sólo cinco de sus doce miembros han dado la talla que requiere un club con aspiraciones. El cuarteto exterior (Lobo, Marzo, Martín y Reyes –este llegó en enero-) junto al incombustible Guillermo Rejón han tirado del carro en los momentos duros. El resto, meros acompañantes. Y así, créanme, es harto complicado subir, sea la categoría que sea. Tiren de estadísticas, que los números no mienten. Tres foráneos que han tenido unas vacaciones pagadas en Alicante. Ni Ferguson, ni Nikolic ni Balogun han tenido el papel protagonista que requieren los extranjeros en una plantilla con exigencias.

Los rectores del club deberían mirar con lupa esa situación que ha lastrado al equipo durante todo el año y aprender que los forasteros deben marcar diferencias si se quiere competir a un alto nivel. Ese, quizá, haya sido el mayor suspenso para los dirigentes, puesto que en lo económico se están haciendo las cosas de manera cabal y se está intentando reenganchar al maltrecho aficionado, que, como se demostró el pasado martes, quiere baloncesto de mayor nivel en la capital alicantina.

Pero ahora toca pensar en el futuro, esa palabra que asusta y, a veces, ilusiona. Se empieza a airear desde distintos sectores del club que Zapata no continuará como entrenador del primer equipo. Los nombres que están en la cabeza de los directivos, sólo ellos lo saben, pero seguro que entre su lista están entrenadores que ya han pasado por el banquillo lucentino: Rubén Perelló o Andreu Casadevall podrían ser los favoritos si se les preguntara al respecto (a ellos o al afición). La plantilla sufrirá una gran remodelación, según las voces que pregonan la disconformidad de los fichajes de este año. Tan sólo podrían renovar los cuatro citados anteriormente, a expensas de si Rejón quiere seguir jugando un año más.

Otra de las opciones que se viene rumiando en el seno de los mandamases de la franquicia de Alicante desde la temporada 2015-2016 es la de comprar una plaza en LEB Oro, pero para eso hay que contar con más pecunio. El principal patrocinador sólo firmó por una temporada, por lo que habrá que esperar si renueva su convenio para la siguiente. El Ayuntamiento poco o nada puede ayudar puesto que todavía tiene sobre la mesa la deuda que dejó en el club la anterior directiva, así que toca tirar de ingenio, de empresas amigas y otras circunstancias si se quiere pagar la plaza en Oro. Así que tomen asiento que el verano se presenta largo y con novedades.

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