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Diario deportivo de Alicante

Un embargo sobre la Fundación levanta un escándalo en el Hércules

J. A. SOLER / @jasoler65

Un nuevo escándalo ha saltado en la Fundación del Hércules. Un embargo ejecutado por José Antonio Santacruz, antiguo gerente del órgano que controla el fútbol base blanquiazul, destapa situaciones anómalas en la gestión de unas cuentas que administra la SAD y no la propia Fundación que abren demasiadas interrogantes comprometidas.

Todo nace en la temporada 2011-2012 cuando Sergio Fernández asumió la dirección deportiva del Hércules. El ex capitán blanquiazul se rodeó de personas de su confianza para impulsar un ambicioso proyecto en el fútbol formativo de la Fundación. Llegaron, entre otros, Juanmi Gelabert para la coordinación técnica y José Antonio Santacruz para la gerencia en la parcela administrativa.

El fichaje de Javier Portillo por el Hércules en junio de 2012 hizo saltar por los aires el citado proyecto deportivo y tanto Sergio Fernández como sus colaboradores de la Fundación se vieron obligados a salir del Hércules. Como es habitual, hubo impagos por parte de la entidad blanquiazul y José Antonio Santacruz decidió reclamar las cantidades pendientes de cobro a través de un procedimiento judicial específico para importes de escasa cuantía.

Lógicamente, el juez falló a favor del que fuera gerente de la Fundación “pero siguieron sin pagar a pesar de ser una sentencia no recurrible. Hubo orden de embargo de las cuentas de la Fundación en las que debía estar el dinero de las cuotas de los jugadores -alrededor de 550 euros por cada niño-. Sin embargo, resultó imposible porque nos encontramos con que las cuotas no se ingresan en  cuenta bancaria sino que se abonan en efectivo”.

Ante esta situación, Santacruz explicó que “el dinero de la Fundación no lo maneja la Fundación sino el club (órganos jurídicamente independientes). Esta situación nos la confirmó primero el administrativo de la Fundación y después el propio Carlos Parodi -presidente del Hércules CF SAD- que fue quién nos dijo que no había dinero en caja y que era él mismo quién administraba los ingresos de la Fundación. Ante ello, hemos presentado un requerimiento a la Fundación denominado embargo de créditos mediante el cual los padres que paguen las futuras cuotas de los niños lo harían a nosotros en lugar de a la Fundación”.

Por el momento, se ha levantado acta de unos ordenadores, impresoras y mobiliario en la sede de la Fundación en el Rico Pérez “que después decían que eran del club y no de la Fundación. La sede tampoco es de la Fundación. Es todo una nebulosa con el único objetivo de no pagar”, indicó José Antonio Santacruz que tiene pendiente de cobro una cantidad que ni siquiera llega a los 3.000 euros.

Este desagradable episodio abre muchas interrogantes en el Hércules sobre las vinculaciones económicas entre la Fundación y la SAD, algo que precisamente está investigando la Unión Europea por el aval de 18 millones de euros concedido por el IVF a la Fundación en 2010. Carlos Parodi, presidente de la SAD blanquiazul, afirmó al respecto en Junta General de Accionistas que los asuntos de la Fundación no tienen nada que ver con el Hércules en referencia al aval.

Alfonso García Cortés, administrador concursal del Hércules, también se ha pronunciado públicamente en la misma línea cuando ha sido preguntado al respecto. Entonces, si esto es así, ¿cómo es posible que la SAD administre el dinero de la Fundación? ¿Por qué las cuotas de los niños de la cantera se abonan en efectivo y no se ingresa en una cuenta bancaria de la Fundación? ¿A qué caja va ese dinero? ¿En qué se gastan los 500 euros por niño si luego no pagan a técnicos y personal de la Fundación? Demasiadas preguntas sin respuesta.

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