EuroKolada
Diario deportivo de Alicante

Siempre nos quedará Murcia

MANOLO PIERA / @hcfporhumor / Cabezanegra.es

Que la capacidad de organización del Hércules no da más que para una barbacoa es de todos conocido. Por eso resulta sorprendente esa otra cara del club, ese lado oscuro y desconocido para el aficionado de a pie. Hablo de la parte “SAD”, que se mueve como pez en el agua en el mundo de las sociedades anónimas deportivas, y con una destreza digna de mejores causas consigue salir una y otra vez indemne en su objetivo de sobrevivir con lo puesto. Tres concursos de acreedores nos avalan. Récord mundial de difícil superación.

No habrá dinero ni imaginación para arreglar el marcador, limpiar los asientos o abrir la Tribuna Alta. Ni siquiera para habilitar más taquillas o al menos poner un sombrajo y evitar al socio el melanoma. Ahora bien, para abogados y expertos financieros que articulen artimañas y tretas para seguir adelante sin rendir cuentas, lo que haga falta. Ahí sí que se echa ingenio y recursos.

La última jugada se nos presenta este próximo día 30 en forma de junta de accionistas extraordinaria, nunca mejor dicho, para reducir y ampliar el capital de una tacada. Reducirlo primero a su mínima expresión y a continuación ampliarlo a 500.000 € con el único objetivo, no declarado claro está, de que el IVF se quede definitivamente en cueros y pierda cualquier derecho sobre el club. No tengo ni pajolera idea de estas cosas pero todo me suena a chanchullo mayúsculo y si nadie lo remedia, parece que una vez más el capataz y su tropa conseguirán irse de rositas.

En cualquier caso, a nosotros aficionados de corazón y no de negocio, al menos siempre nos quedará Murcia. Pase lo que pase en los próximos días nunca olvidaremos aquella victoria. Allí estuvo la reserva herculana de occidente, el “Hércules somos nosotros”, la gente que siente y sufre los colores de verdad, el genuino espíritu del Chepa hecho afición. Todos a una, animando sin descanso y en comunión con el equipo. Lo del gol en el último suspiro fue el toque mágico, la guinda a una jornada preciosa y que quedará en el recuerdo de todos los que lo vivimos. La Condomina fue nuestra de principio a fin y aquel tanto postrero, el premio a nuestra fidelidad inquebrantable. Visto lo visto, sinceramente creo que nos lo merecíamos.

Si en las peores circunstancias posibles, si en uno de los momentos más bajos de la historia del club, si tras otra temporada para olvidar, si con todo en contra y solo la esperanza a favor, si a pesar de todo eso, mil quinientos tipos se desplazan y animan a su equipo con esa fe absoluta, que nadie me diga después de aquello que no puedo soñar con cantar algún día el Sóc fill del Poble, orgulloso y a grito pelado en un Rico Pérez lleno y de nuevo conquistado, porque no le creeré.

You must be logged in to post a comment Login

¿Qué opinas?