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Diario deportivo de Alicante

Rico Pérez mundialista (V)

J. A. SOLER / @jasoler65

El estadio José Rico Pérez ha vivido a lo largo de sus 40 años de vida momentos inolvidables. Pero ninguno tan importante como ser sede de un Mundial de fútbol. Eso es algo que perdurará siempre en la historia de Alicante. Sin duda, ha sido el acontecimiento deportivo más relevante que se ha celebrado en una ciudad que se abrió al mundo por disponer de una instalación como la que construyó el Hércules en 1974. Maradona

Porque en 1982 Alicante ya contaba con buenas infraestructuras tanto a nivel de comunicaciones como en capacidad hostelera, pero el factor más determinante para que la FIFA confirme una sede mundialista es su estadio. Así lo debió entender Hermann Neuberger, vicepresidente del máximo organismo futbolístico, cuando el 23 de noviembre de 1979 visitó el estadio. El dirigente alemán y la comitiva que le acompaño dio luz verde al Rico Pérez para que acogiera partidos del Mundial de fútbol de 1982.

La única condición que puso la FIFA para que Alicante se convirtiera en sede mundialista fue que su estadio tendría que disponer de nuevas torres de iluminación y ampliar su aforo. Las 30,000 localidades del Rico Pérez, que había sido inaugurado 5 años antes, se quedaban cortas para un evento de esta magnitud. El Hércules, propietario de la instalación, asumió el coste de la ampliación del recinto con la construcción de una nueva grada por encima de preferente.

En mayo de 1980 se iniciaron las obras del graderío que pronto fue bautizado como Tejero por su forma de tricornio. Hay que recordar que el 23 de febrero de 1981, en pleno proceso de construcción, se produjo el fallido intento de golpe de Estado liderado por el teniente coronel Antonio Tejero. De ahí, que popularmente la nueva grada mundialista se empezara a conocer por este nombre. FOTO 5. ENTRADA MUNDIAL

Una vez confirmado el Rico Pérez como escenario del Mundial 82, la selección de Argentina, entonces campeona del Mundo y única clasificada junto al país anfitrión sin tener que jugar fase previa, eligió Alicante como sede principal. La Albiceleste, con estrellas rutilantes en sus filas como Maradona, Kempes, Ardiles, etc., manejaba otras opciones -Valencia y Sevilla-, pero la intermediación con la AFA de Carmelo Héctor Giuliano, defensa argentino del Hércules, resultó clave para que César Luis Menotti decidiera montar cuartel general en Alicante.

En agosto de 1981, las nuevas torres de iluminación y la actual Preferente Cubierta fue inaugurada con un partido que disputó la selección de Argentina contra el Hércules en el Rico Pérez. La Albiceleste preparaba la defensa del título mundial conquistado en 1978 con un gira europea y con Maradona al frente quiso familiarizarse con el estadio y la ciudad que iban a ser su casa un año después durante el Mundial. Ese partido amistoso terminó 0-2 a favor de Argentina pese a la polémica expulsión de Pasarella.

Llegó el momento más esperado. Junio de 1982. El estadio Rico Pérez vistió sus mejores galas para acoger tres partidos del mayor acontecimiento futbolístico del mundo. Argentina y Maradona, que acababa de fichar por el FC Barcelona, estuvieron un mes concentrados en el Hotel Montiboli de Villajoyosa. Una multitud de periodistas internacionales dieron cobertura diaria a los movimientos del astro argentino en tierras alicantinas, lo que supuso que Alicante fuera centro de atención en el mundo entero.argentinos rico pérez

Y Maradona no decepcionó. El estadio Rico Pérez fue escenario de la primera exhibición mundialista del que por entonces se consideraba mejor jugador del planeta. Dos goles suyos valieron a Argentina para golear a Hungría el 18 de junio de 1982. Unos días después, el 23 de junio, nuevo triunfo de la Albiceleste en Alicante (2-0) ante una selección de El Salvador en la que destacó Mágico González. Aquella brillante actuación del salvadoreño le abrió la puerta al fútbol español para fichar poco después por el Cádiz en donde sigue siendo una leyenda.

El Mundial 82 no terminó para Alicante con la primera fase de grupos. José Rico Pérez, presidente del Hércules, peleó en los organismos federativos por un tercer partido mundialista de primer orden. La FIFA otorgó al estadio alicantino el partido por el tercer y cuarto puesto. Francia, una de las grandes sensaciones del torneo con Platini y Giresse al mando, y Polonia disputaron este encuentro el 10 de julio. La capital alicantina se llenó de franceses, con el gran impacto económico que pudo suponer para la ciudad, aunque el triunfo en el campo se lo llevó una selección polaca liderada por Lato y Boniek (2-3).

El firmamento de estrellas que pisó el estadio Rico Pérez durante aquel mes de junio del 82 dejó huella, pero mucho más el paso del Mundial por Alicante. Miles de argentinos dieron calor y color a unas Hogueras más internacionales que nunca. Tanto que ese año nació la “Banyà” en la Cremà de la noche de San Juan, una tradición que surgió entonces de forma espontánea y que sigue vigente tres décadas después.

Y es que el impacto turístico y económico que deja a una ciudad un evento de la dimensión de un Mundial de fútbol es incalculable. Hasta los italianos, campeones en España 82, eligieron la costa alicantina para sus vacaciones estivales durante los años siguientes a la cita mundialista, dejándose notar especialmente en la Playa de San Juan o Benidorm. Hoteles y discotecas se beneficiaron de ello durante más de una década. Todo ello gracias a un estadio que enseñó Alicante al mundo. Ese fue el mejor regalo del Rico Pérez a la ciudad.

PASARELLA

 

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