EuroKolada
Diario deportivo de Alicante

No sin el Hércules

FRANCISCO J. GARCÍA QUINTO

No sin el Hércules, hay que decirlo más. Toda Alicante y toda España deben retumbar para que Europa admita la supervivencia de una entidad histórica de 95 años que  hoy en en día es uno de los grandes símbolos de la capital de la Costa Blanca. Su desaparición sería una ruina comparable a la demolición del Castillo de Santa Bárbara, la supresión de la romería de la Santa Faz, la prohibición de les Fogueres o la desecación del Mar Mediterráneo a la altura del Postiguet.

Pocas cosas nos unen a los alicantinos como el amor a nuestros colores. Aquí caben todos: el pobre y el rico, el acomodado y el reivindicativo, el nacionalista español y los que simpatizan con una España plural, el anciano y el joven, las aficionadas entusiastas y los comepipas estoicos, los antigafes y los agoreros, los protagonistas , los apáticos y hasta los menfotistas. Todos, absolutamente todos aparcan sus diferencias cuando el Hércules marca un gol y ya no digo nada cuando hay una racha de victorias o un ascenso.

No es el momento de señalar culpables, sino de buscar soluciones y obviamente los que deben de encontrarlas son los que mandan. Aquellos que tienen todo el poder también tienen toda la responsabilidad de salvar al club en estos difíciles momentos. Esperamos un paso delante de Enrique Ortiz para solucionar este problema que solamente se resuelve pagando, ya sea poco a poco o de golpe. Se paga y se descansa, dice el refrán. Se desface un grave entuerto, se vuelve a ganar la confianza perdida de toda una ciudad y todos contentos.

Solucionar el grave problema económico es la primera piedra para conseguir el objetivo deportivo y a su vez ese éxito deportivo es el que volverá a traer beneficios. A nadie le importará que salvado este escollo los accionistas ganen dinero con el club porque es algo lícito pero ahora toca precisamente lo contrario. La palabra liquidación, el plan B, el rollo Intercity y la compra de plazas no deben estar en el vocabulario del presidente del club ni de nadie de la entidad. Eso es justo lo que nadie quiere y lo que jamás debería ocurrir.

Para ello hay que buscar soluciones imaginativas como que los abonados puedan sacar un abono multianual ayudando a la entidad en estos difíciles momentos. Somos muchos abonados los que estamos dispuestos a colaborar económicamente  con nuestro club de toda la vida y cada cual según sus posibilidades puede ayudar a sufragar una parte de esa cantidad que puede hacernos desaparecer. Si todos aportamos un 15 o 20 %  y los accionistas ponen el resto, el asunto se soluciona de manera fácil y rápida. Más vale eso que quedarnos sin Hércules CF. El club está por encima de las personas, pero precisamente es la suma de todas las personas de todas las generaciones y todas las épocas las que hacen club mientras toda una ciudad grita unánime: #NosinelHércules .

You must be logged in to post a comment Login

¿Qué opinas?

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.