EuroKolada
Diario deportivo de Alicante

Los santos herculanos inocentes

FRANCISCO J. GARCÍA QUINTO. Abonado 1.055 del Hércules.

Cada vez que pienso en la realidad del Hércules y de la mayoría de clubes me viene a la cabeza la excelente novela de Miguel Delibes llamada Los santos inocentes. En esta conocida novela publicada en 1981 se muestra la crueldad de las élites franquistas con sus sirvientes a los que tratan con proverbial desprecio en la Extremadura profunda, en la década de los sesenta.

Cincuenta años más tarde el Hércules sigue funcionando igual que aquel cortijo. Los dueños del mismo, por gracia del PSPV, Ximo Puig y Manuel Illueca, siguen tratando con desprecio a los aficionados, a los que consideran sus súbditos, e incluso puede que alguno nos considere directamente como deficientes mentales al estilo de Charito o Azarías o directamente como si fuéramos monos. De otra manera no puede explicarse que Ramírez, el otrora directivo y accionista del Elche que nos hacía cortes de mangas en el 2010, sea ahora nuestro presidente. Ese hecho que podía ser perfectamente una terrible y gorda inocentada, es ahora nuestro presente.

Pero para inocentada, la de estar hundidos en el pozo de Segunda B desde 2014 o la de no devolver los 18 millones de euros de todos los valencianos y aún así quedarse con la propiedad del club que ayudaron a hundir. Esas son buenas inocentadas, sin embargo son la realidad de nuestro equipo. ¡Qué disparate! Si lo pensamos bien, llegaremos a esa conclusión. Pero lo peor no es eso, sino que la afición lo asume como algo natural, como algo necesario para sobrevivir, tal y como hacían Paco y Régula en la novela. Es lo que tiene la servidumbre, es lo que tiene el conformismo, el menfotisme alicantino y sobre todo ese caldo de cultivo mediático que ha propiciado este inmovilismo social tan deprimente.

Así que llegados a este punto entenderemos que los campesinos (aficionados) seguirán soportando las humillaciones de los señores del cortijo (dueños del club) con tal de comerse un plato de lentejas caliente (celebrar los escasos goles que marca el equipo) y tener un techo aunque sea compartido con animales (seguir yendo al Rico Pérez cada dos semanas).

Muchos aficionados parece que hayan vendido su alma al diablo a cambio de una promesa o la ilusión de un ascenso (ojalá) que no llega. Está claro que todos aquellos que han ayudado a dividir más a la afición, hoy sentirán el placer del deber cumplido. Justo es  reconocer que esa guerra la han vencido y que han conseguido que a la mayoría les dé igual todo y se limiten a pagar y celebrar goles (más lo primero que lo segundo a su pesar). Lo que nunca entenderé es que se justifique aquello que no tiene justificación posible. Como decía Unamuno “venceréis pero no convenceréis”.

En este Hércules apenas hay hueco para el pensamiento crítico y quien no esté de acuerdo solamente tiene dos caminos: El silencio cómplice o el exilio. Así que nadie debe seguir cuestionando lo que hacen los dueños del cortijo, incluido el presidente converso Ramírez. Nadie debe dudar de que Portillo es el mejor director deportivo de la categoría, ni que ha hecho la mejor plantilla de todo el grupo 3 y va lograr ascender al equipo.Todos tenemos que remar, servir al gran objetivo y conformarnos con lo que hay (gritar gol , pagar, pagar y pagar y ya) aunque algún señorito hace ya mucho que matase a la Milana bonita de Azarías (supuestos amaños de partidos, no devolución de los 18 millones de euros al IVF, tres leyes concursales o diez años en 2 B de los últimos dieciocho )  y no pasase nada . ¡Pobres santos inocentes herculanos!

You must be logged in to post a comment Login

¿Qué opinas?