EuroKolada
Diario deportivo de Alicante

La hora del IVF en el Hércules

J. A. SOLER / @jasoler65

26 de julio de 2015. Es la fecha estipulada para el vencimiento del préstamo de 18 millones de euros avalado por el Instituto Valenciano de Finanzas suscrito el 26 de julio de 2010 en favor de la Fundación Hércules de Alicante para llevar a cabo una ampliación de capital en el Hércules CF SAD aprobada el 30 de junio de 2010. Esto significa que a partir de este momento el IVF podría ejecutar la pignoración de las acciones de la Fundación tras asumir la totalidad de dicho crédito por impago.

Tras tumbar el pasado 30 de junio la operación acordeón que había diseñado la cúpula directiva del Hércules para apartar al Instituto Valenciano de Finanzas de la posibilidad de recuperar esos 18 millones de euros de dinero público, el “banco” de la Generalitat se encuentra ahora en la tesitura sobre qué hacer con este peliagudo asunto que también está siendo investigado por la Unión Europea al entender que aquel aval concedido hace justo 5 años se ha calificado como una ayuda ilegal.

El proceso no tiene pinta de encontrar una respuesta rápida. Que nadie espere un movimiento del IVF durante esta semana. Probablemente, ni siquiera durante el próximo mes. La hoja de ruta del IVF, que según un portavoz de este organismo, se inicia con “un estudio en profundidad del expediente del Hércules CF en su conjunto más allá de las acciones”. Y en esa hoja de ruta está marcado en rojo la finalización del concurso de acreedores de Aligestión Integral, sociedad que controla Enrique Ortiz y propietaria del estadio Rico Pérez que en su momento fue presentado como garantía para la concesión del préstamo de 18 millones avalados por el Instituto Valenciano de Finanzas.

La firma del convenio de acreedores de Aligestión Integral se había fijado para el pasado mes de abril, pero se pospuso para septiembre una vez celebradas las Elecciones Municipales y Autonómicas del 24 de mayo de 2015. Mientras tanto, el Hércules CF SAD convocó una Junta General de Accionistas para el 30 de junio con el objetivo de aprobar un reajuste de capital que de haber salido adelante dejaba al IVF sin opciones de recuperar la cantidad que avaló hace 5 años para que la misma sociedad acometiera una ampliación de capital.

Cuando el IVF habla de ir más allá de las acciones en el caso del Hércules es que quiere viabilidad tras el hipotético cambio de dirección en la SAD. Y es que existen movimientos que lideran exfutbolistas herculanos muy emblemáticos para presentar a las autoridades políticas un proyecto deportivo de futuro y rentable que resulte atractivo tanto para las instituciones como para facilitar la entrada de nuevos soportes económicos.

Pero antes de llegar a este punto hay que sacar a los actuales gestores del Hércules que, no lo olvidemos, generaron una deuda que superó los 80 millones de euros en los últimos 10 años si incluímos en esta escalofriante cifra los 18 millones del aval no pagado. El concurso de acreedores, el tercero en una década, redujo el pufo a casi 40 millones, algo más de la mitad a pagar en 7 años (unos 3 millones de euros anuales en caso de estar en Segunda División). El pago de esta fiesta es lo que debe negociar la clase política con los responsables de la misma.

Para ello, el IVF y el Ayuntamiento de Alicante deben dejar claro al que manda sin ser dueño que el Hércules ya no le va a ser útil para nada. Ni siquiera como arma negociadora para cualquier otra operación extradeportiva. Y en esa mesa de negociación aparecería en escena el estadio, un punto clave en todo este entramado. Si el Rico Pérez dejara de ser propiedad de Aligestión (Enrique Ortiz), bien como consecuencia de ser garantía del aval de 18 millones asumido por el IVF o bien por un posible incumplimiento en las condiciones de compraventa, la situación cambiaría ostensiblemente. Sin estadio no hay negocio posible y el Hércules interesaría aún menos a quién nunca le ha interesado. Entre otras cosas, porque no le gusta el fútbol. Ahora, incluso, lo detesta.

En cualquier caso, la llave de todo no la tienen ni los aficionados, ni los pequeños accionistas, ni los exjugadores dispuestos a coger las riendas del club, ni siquiera los supuestos inversores. La llave está en manos de los políticos, los mismos que en la campaña electoral de hace dos meses llevaban en su programa acciones para limpiar el Hércules de elementos que dañan la imagen de la entidad y, por consiguiente, de la ciudad. No queda otra que esperar acontecimientos y ver como se mueven las piezas en esta compleja partida de ajedrez.

 

 

You must be logged in to post a comment Login

¿Qué opinas?