EuroKolada
Diario deportivo de Alicante

La dimisión de Quique Hernández: Ortiz presidente

ÓSCAR CRESPILLO/ @ocrespillo

Me van a permitir que asome mi cabeza por esta ventana sin la necesidad de llegar a crear una nueva contracrónica. Si imaginan que es por el asunto de la dimisión (o no) de Quique Hernádez como presidente del Hércules están en lo correcto.

Siendo sincero poco se puede añadir a lo que ya se ha podido leer en redes sociales o comentado de buena mañana en diferentes foros, sean  escritos o en bares, lugar donde de nuevo se volvía a hablar del club blanquiazul.

La ilusión, a pesar de las dos derrotas como locales, se estaba apoderando de Alicante. La gente desprendía olor a herculano. La ciudad volvía a sentir esperanza y emanaba herculanismo en cualquier reunión, conversación, momento.

Pasamos un listón psicológico muy difícil y con una simple anécdota ustedes me entenderán: cada vez que finalizaba un partido del Hércules, la gente solía preguntarte cómo había quedado el equipo. Eso era una clara muestra que nadie, excepto los tres mil locos de siempre, se preocupaba ni de mirar en una mísera aplicación telefónica el resultado del equipo que fundó El Chepa. Actualmente, cuando finaliza un partido y vas por la calle con tu camiseta herculana, o te acercas a tomar una cerveza antes de volver a casa, mucha gente ya te dice el resultado, te da su ánimo o celebra la victoria.

Quique Hernández volvió a Romeu Zarandieta sabedor de lo que se encontraba dentro. Como también Enrique Ortiz sabía lo que tenía (y tiene) ahí. Sonaba complicada, por muy buen ambiente que pudiesen tener, una relación entre Ortiz, Portillo, Parodi, Ramírez y el propio QH.

Hernández no pasará por ser el mártir herculano. Tampoco se marchará como alguien que consiguió ascender al equipo como entrenador y como presidente. Pero sinceramente creo que debe marchar. Dimitir “públicamente” (en el momento en que Munera consigue esa noticia pasa a ser público) y luego echarse atrás dejaría en muy mal lugar al de Anna. En cualquier caso, quienes peor quedan son Ramírez… y Enrique Ortiz.

Hace años, muchos ya, Lendoiro decidió ponerse un sueldo en el Depor. Fue un escándalo en aquella época si ustedes recuerdan. Hoy en día, casi nadie se escandaliza que en un club haya un presidente que cobre. Pero si encima tienes a alguien que no cobra y no le dejas maniobrar dice mucho de ti como máximo accionista. Quizá es que prefieres tiempos pasados en los que, mientras se despedían empleados fijos-discontinuos que cobraban 64 euros al mes, tenías un presidente que cobraba, y no precisamente poco.

Excusas para defender lo indefendible sobre la gestión de la familia Ortiz hubo muchas: desde que Perfecto Palacio y Sergio Fernández se gastaban dinero que no era suyo (normal, si te contratan para fichar y gestionar una empresa y no eres accionista de la misma, es para gastar dinero de dicha sociedad), a atacar a todo el que no fuese palmero de los actuales mandamases. Y Enrique sabe jugar muy bien sus cartas: en cuanto no le interesa algo mueve como nadie las piezas del ajedrez. Ya ocurrió con Roig y su hijo; con Perfecto Palacio; se repitió con Pitarch y ahora parece que le toca el turno a Ramírez. Sí, leen bien: Ramírez.

Quede bien claro que Ramírez jamás debió entrar en el Hércules. Quede más claro aún que por mucho dinero que haya podido poner no me gustó ni una sola de las medidas que tomó mientras tuvo mando en plaza. Quede transparente del todo que no por poner dinero tienes el derecho a ganarte el cariño de la gente. Eso jamás lo conseguirá el exconsejero del Elche.

Pero la maniobra de conseguir cansar a Quique Hernández y publicar todo me hace acercarme a las teorías conspiranoicas, parecerme  a Santiago Camacho, y creer que aquí hay mucho que no se ha contado y que muy probablemente jamás se contará.

Vaya desde aquí mi reconocimiento público al buen hacer que Hernádez ha conseguido durante estos meses. Desde estas líneas también quiero recordar que por poner gente cercana a ti (Parodi) o a familiares (Carratalá) o incluso a uno mismo (Ortiz) como máxima representación herculana no hay garantizado éxito alguno: más bien al contrario.

Porque bien sabemos que representan el caos y sus mayores logros se resumen en no pagar, en hacer concurso de acreedores. Pero para seguir poniendo peleles (que es lo que parecen desear pues en cuanto alguien toma decisiones diferentes a la que ellos piensan) que sean valientes, den la cara y asuman de nuevo la presidencia. Es el momento de Ortiz  o Ramírez presidente. Así la afición quizá dejemos de estar afectados por el picotazo que nos dio alguna mosca tse-tsé y que tanto tiempo nos mantiene dormidos en lo referente a la casa de los líos que es el club blanquiazul desde que el señor Selfa se hizo cargo de la misma.

You must be logged in to post a comment Login

¿Qué opinas?

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.