EuroKolada
Diario deportivo de Alicante

La Batalla del Ebro

FRANCISCO J. GARCÍA QUINTO

En momentos de máxima dificultad surge la heroicidad del líder entre el humo y las cenizas de la contienda. Porque un líder es el único capaz de creer tanto en sí mismo y en lo que hace que logra que todos los demás secunden su ejemplo y la gente lo respete y lo venere. El Hércules actual, en un delicadísimo momento deportivo, con una inercia letal, busca héroe, busca líder, busca protagonistas y protagonismo positivo y para ello el domingo tiene una cita clave con el triunfo ante sus casi cinco mil seguidores.

Lo pasado, pasado está. Es absurdo mirar atrás y contabilizar las oportunidades perdidas. Centrémonos en lo que sí se puede hacer, en lo que aún se puede lograr en este último tercio de competición. Logremos lo más difícil, que es la primera victoria del año 2018 y a partir de ahí el horizonte ya se irá abriendo.

Se ha hablado mucho de aspectos negativos, de ultimátums y golpes fallidos encima de la mesa. Lo que se tenga que decir que se diga sobre el verde y que se diga con goles, eficacia, personalidad y solvencia defensiva. Es el momento de los jugadores, el momento de querer ser, el momento de romper con los fantasmas del aura derrotista que impregna cada estancia del estadio Rico Pérez.

Visto de esta manera el domingo nos espera la batalla del Ebro. Una batalla crucial para ganar nuestra particular guerra, que a veces es contra nosotros mismos y otras contra los rivales. Solamente la victoria cierra filas, aglutina seguidores, restaña viejas heridas y es capaz de dar ilusión allí donde solo hay tristeza.

Claro que se puede conseguir la clasificación para el play off. Nadie debería dudar de ese objetivo dentro del vestuario. El Hércules aún es firme candidato a lo mejor y hasta el más pesimista y agorero de los aficionados más críticos saben que si el equipo se mete en las eliminatorias de ascenso dará mucha guerra.

El caso es meterse como sea y para eso nos van a hacer falta al menos 9 victorias más en solo 14 partidos, que se dice pronto. Apenas hay margen para volver a tropezar en nuestro feudo, cada encuentro que nos quede en el Rico Pérez  debe suponer tres puntos más para el local empezando por el domingo.

Y el rival será muy duro, como casi todos en esta maldita categoría donde muchos equipos tienen algo que decir. El Ebro de Larraz lleva una sola derrota en los últimos 12 partidos y se presenta en Alicante con dos victorias seguidas. Vuelven Borja Martínez y Mainz pero la que debe volver es la victoria que nos haga volver a soñar a todos con algo grande.

Dará igual si se juega bien o mal, dará igual si se vence en el minuto 1 o en el 95, pero lo que sí es seguro es que si minimizamos los errores atrás vamos a volver a ganar. Porque ya nos toca, porque somos el Hércules y tenemos mejores jugadores que otros equipos. El miedo es cosa de cobardes y nada que mereciese la pena se escribió sobre ellos. Así que jugadores actuales  del Hércules, jueguen a por todas, como si no hubiera otro partido en la faz de la tierra, como si la liga acabase este domingo, corran más que su rival y crean en sus posibilidades porque cada esfuerzo será merecidamente reconocido por la afición. Usen la imaginación y el talento que tienen para  desequilibrar el partido. Después de todo si están aquí  es porque ustedes son los llamados a intentar un heroico ascenso. Hagan que desde el domingo sus nombres vayan quedando impresos en lo mejor de la historia del Hércules comenzando por ganar la Batalla del Ebro.

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