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Diario deportivo de Alicante

Giuliano, el mejor defensa de la historia del Hércules

J. A. SOLER / @jasoler65

El Hércules ha tenido en sus filas a los largo de sus 91 años de historia jugadores internacionales, mundialistas e, incluso, algunos campeones del mundo. Pero ninguno dejó tanta huella como un argentino llamado Carmelo Héctor Giuliano. Un defensa que llegó a Alicante por casualidad y que se convirtió en el auténtico líder de la etapa más gloriosa del equipo blanquiazul.

Giuliano y Rivera

Y eso que Giuliano no era la primera opción del Hércules para reforzar su defensa tras haber logrado el ascenso a Primera División en 1974. Eladio y Rivera, los dos centrales que utilizó Arsenio Iglesias para dar el salto a la élite, quedaron marcados en el club por liderar un motín en el vestuario por la prima del ascenso. José Rico Pérez abrió la puerta de salida a Eladio y Rivera, entre otros. El ex barcelonista abandonó el Hércules pese a ser pieza clave en el ascenso mientras Rivera continuó pero teniendo que ceder el brazalete de capitán a Baena.

Para celebrar el ascenso, el Hércules organizó un partido amistoso en La Viña -el último que se jugó en este campo- contra el San Lorenzo de Almagro, el equipo del Papa Francisco. En las filas del campeón argentino militaban, entre otros internacionales de la albiceleste, el portero Jorge D´Alessandro y un defensa rubio llamado Ricardo Rezza. Rico Pérez tenía apalabrados a ambos jugadores, aunque finalmente no hubo acuerdo y los dos argentinos ficharon por la UD Salamanca en donde triunfaron.

El Hércules mantuvo su mirada hacia Argentina para apuntalar la portería y la defensa. Llegó a Alicante el guardameta internacional Miguel Angel Santoro procedente del Independiente de Avellaneda. Al conocer la intención del Hércules de fichar un defensa, el portero argentino recomendó a un joven desconocido llamado Carmelo Héctor Giuliano con el que había coincido en el “Rojo”.

Así llegó Giuliano al Hércules. Pocos imaginaban el día de su debut en el Santiago Bernabéu ante el Real Madrid que aquel joven defensa argentino de larga melena se iba a convertir en el líder del mejor equipo blanquiazul que se ha conocido. Porque Giuliano era un defensa con mucha personalidad en el campo a pesar de su juventud, cubría todos los espacios en la zaga, salía bien al cruce, dominaba el juego aéreo e incluso se atrevía a lanzar faltas y penaltis.

Giuliano

Pronto encandiló al Rico Pérez. En menos de dos meses se convirtió en la referencia del equipo y en el ídolo de la grada. Aquella legendaria defensa integrada por José Antonio, Giuliano, Rivera y Quique permanece en el recuerdo de muchos herculanos. Más aún cuando Giuliano tuvo un incidente con Néstor “Pippo” Rossi, entrenador del Elche, en un derbi disputado en el Rico Pérez en el que ambos tenían opciones de meterse en plazas europeas.

Esa trifulca en el túnel de vestuarios del Rico Pérez fue muy sonada y precisó de la intervención de “los grises”, como entonces se conocía popularmente a la Policía del régimen franquista. El enfrentamiento se produjo al enterarse Giuliano, que tenía buenos amigos en la plantilla del Elche, que “Pippo” Rossi había ordenado a Rubén Cano que “rompiera” al defensa del Hércules. Aquello provocó que Giuliano y Rossi llegaran a las manos y que la tangana fuera monumental.

La presencia de Giuliano en el Hércules cobró tal dimensión que los grandes equipos del fútbol español se fijaron en él. El FC Barcelona y, especialmente, el Valencia pusieron mucho interés y millones encima de la mesa para llevarse al zaguero argentino. José Rico Pérez rechazó todas las ofertas y Giuliano se quedó en el Hércules en donde siguió triunfando. Hasta en dos ocasiones fue elegido el jugador más regular del Carrusel Deportivo en una Liga española en la que había figuras como Cruyff, Kempes, Luiz Pereira, Netzer, Breitner, Neeskens, Iríbar, Pirri, Asensi, etc.

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Y lo que no consiguió “Pippo” Rossi en aquel histórico derbi entre Hércules y Elche, lo hizo Arango, un mediocre defensa del Cartagena en un partido de Copa. Giuliano fue cazado sin piedad por el jugador cartagenero en 1981. La rodilla del argentino quedó destrozada y tras varias intervenciones e intentos para volver a jugar tuvo que colgar las botas.

Los servicios de Giuliano al Hércules no se limitaron al terreno de juego. Fue un auténtico embajador del club en Argentina y ello posibilitó que la selección albiceleste, entonces campeona del mundo y con Maradona en sus filas, eligiera Alicante y el estadio Rico Pérez como sede del Mundial 82. También desempeñó el cargo de secretario técnico y más tarde estuvo un tiempo trabajando en la cantera del club.

Su personalidad en el campo también se ha dejado notar en la radio como comentarista habitual de la extinta Radio 9. Posiblemente, sus críticas a la gestión de Enrique Ortiz le han privado, de momento, que la puerta 5 del estadio Rico Pérez lleve su nombre junto al malogrado Pavlicic. Y es que mientras el club da la espalda a un símbolo del herculanismo, hay veteranos abonados del Hércules, con más de 90 años de edad, que su máxima ilusión es tener algún día y para siempre una camiseta blanquiazul con el número 5 de Giuliano. Estas cosas son las que convierten a Giuliano en una leyenda herculana.

Fotos cedidas por Vicente Mestre

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