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Diario deportivo de Alicante

El fracaso del Dúo Dinámico

FRANCISCO JOSÉ GARCÍA QUINTO. Escritor y abonado 1.083 del Hércules.

Aunque en ocasiones el éxito deportivo no va ligado al éxito institucional, ambos suelen ir de la mano. Tenemos muchos ejemplos de buena gestión institucional y  deportiva como el Éibar. Normalmente un club deportivo vale tanto como sus gestores. El Hércules actual, en ese sentido, vale muy poco, como bien dijo semanas atrás el apoderado del club, Juan Carlos Ramírez . Y si las acciones de un  club con tanto potencial valen 0 euros y estamos en riesgo inminente de quiebra es porque el valor del trabajo de los que han dirigido o dirigen el club actualmente vale exactamente esa cifra.

La temporada deportiva del Hércules se puede calificar como vergonzosa e incluso humillante. El equipo con más historia del grupo, más abonados y con uno de los presupuestos más caros no puede quedarse sin opciones dos meses antes de que finalice la temporada regular. Sin embargo ese es nuestro presente.  Un presente que exige responsabilidades inmediatas empezando, claro está, por la dirección deportiva.

Es obvio que la culpa de armar una pésima y descompensada plantilla no la tiene Tevenet, el peor técnico que ha venido aquí desde el último descenso. Y no lo digo yo, sino las estadísticas, las sensaciones y la grada del Rico Pérez que acabó por dictar sentencia tras el enésimo ridículo sobre el césped. La culpa, ni siquiera es de unos jugadores sin personalidad, superados por la presión y limitados en muchos aspectos del juego. No, señor. La culpa es de quienes los han firmado y de quienes nos han vendido que éstos eran los jugadores que nos iban a ascender. Porque aquí hemos pagado abonos muy caros que no guardan relación en absoluto con lo que presenciamos cada quince días en nuestro querido estadio, hoy en el limbo del IVF, gracias a la disolución de Aligestión.

Errar es humano, pero perseverar en el error es inadmisible si lo que quieres es conseguir la excelencia ( ser campeón) y ascender ( ser el mejor en unas difíciles eliminatorias). El Hércules lleva tres años fallando en lo esencial: Fichar un goleador rentable y acorde con las altas expectativas del club. Dani Barroso ya ha demostrado todo lo que tenía que demostrar en el Hércules. El primer año se entró en play off de milagro tras la derrota del Lleida en Cornellà y le salvó el liderazgo de Chechu y los errores de un árbitro extremeño para continuar en su cargo. El segundo año volvió a errar en puestos clave, pero la acertada retirada de Portillo, la elección de Mir como entrenador y la suerte ante Tudelano y Toledo hicieron que un equipo limitado y sin la pegada suficiente se plantase en la final del play off de ascenso, no consiguiendo la meta precisamente por la falta de gol. En esta temporada el error se ha extendido a todas las posiciones. No solamente se ha empeorado el ataque, cosa difícil pero posible en este club, sino que el mediocampo, línea superpoblada, da verdadera pena y la defensa, corta de efectivos y de menor fiabilidad que el año anterior, es parecida a un queso Gruyère. Para postre en el mercado invernal se ha fichado poco y mal, bajando más aún las prestaciones de un bloque de jugadores, excesivamente dependientes de Chechu, el líder natural lastrado por las lesiones y dos futbolistas con mucho más nombre que rendimiento: Javi Flores y Nieto, que se quedaron para liderar el ataque y han resultado intrascendentes y profundamente decepcionantes.

Muchos aficionados no entienden asimismo que el club haya dejado marchar a dos pilares fundamentales del actual líder del grupo I, la Cultural Leonesa, como Álex Gallar y Yeray González, para traer en su lugar a jugadores peores. Tampoco se entienden los largos contratos a Omgbà y Berrocal. Dos lastres para el año próximo puesto que si no sirven para esta temporada, difícilmente servirán para la siguiente. José Gaspar tampoco es un jugador top, sino un jugador discreto que no marca diferencias. Dalmau empeora mucho a Rafita y a Álvaro. Román da la cara pero obviamente no da el nivel de Álex Muñoz y Pol Bueso y Checa, todo pundonor, necesitan a su lado jugadores mejores para poder conseguir los éxitos que consiguieron en el UCAM Murcia. Total, un desastre, del que muy pocos se salvan. En un club serio, los responsables de esta pésima gestión deportiva ya estarían fuera. Es obvio que no se trabaja bien en esa faceta. En tres años aún no hemos firmado un goleador, cosa que sí hacen en muchos otros clubes con menos historia y a veces con menos presupuesto que nosotros. Seguimos con plantillas descompensadas, dependientes en exceso de una suerte que ahora ya no llega y con unos jugadores globalmente flojos, algunos de los cuales no sirve para jugar en este club donde la camiseta pesa mucho.

Cuatro entrenadores cesados en tres años, multitud de errores incomprensibles y tres proyectos fallidos. Creo que ya basta. Ascender a Segunda División A no es tan difícil. Lo difícil es ascender sin un goleador, con cuatro defensas contados, con una multitud de jugadores en mediocampo que no da la talla y con un entrenador que reste más que sume. Lo difícil es ascender sin un proyecto sólido como se pretende en el Hércules actual, donde se funciona a golpe de improvisación y se toman decisiones arbitrarias y equivocadas. Se debe acabar ya con la duplicidad en los cargos, dado que el ¿proyecto? 16/17 encabezado por Barroso y Portillo es un total fracaso, no sabemos quién está tomando las decisiones y es demasiado caro para el club . Es inconcebible que no hubiera dinero para firmar a un delantero centro de categoría en el mercado de enero y sí lo haya para tener a dos directores deportivos, cuya labor además es pésima si nos atenemos a los resultados deportivos, que son los que mandan.  No entrar en play off, como presumiblemente pasará, debe de servir para poner en la dirección deportiva gente válida de verdad, porque no todo el mundo puede servir para el cargo. No basta con haber sido jugador profesional ni con tener muchos amigos o contactos en el mundo del fútbol. Hace falta mucho trabajo de base. Muchos viajes a campos de 2ª B y 3ª y una adecuada toma de decisiones (algo que aquí no se hace)  para fichar bueno, bonito y si es posible barato, dadas las necesidades del club. Aquí teníamos a Sergio Fernández con contrato en vigor, que sí valía (no está en el Alavés por casualidad) y además sentía los colores, pero por razones totalmente ajenas a lo deportivo se le cesó para traer a Pitarch, el entierra-clubes, Pina y sus mercenarios o Barroso y sus discutibles apuestas.  El resultado irremediable: La Segunda B a medio plazo. ¿Hasta cuándo seguiremos jugando con fuego? ¿Serán estos gestores capaces de hacer una planificación deportiva que ilusione de verdad? o ¿seguirán echando la culpa a todos los demás sin asumir responsabilidades?

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