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Diario deportivo de Alicante

El Hércules contempló fijar precios todavía más altos para los abonos

J. A. SOLER / @jasoler65

El rechazo y la indignación que ha causado en la afición del Hércules los precios de la campaña de abonos para la temporada 14-15 en Segunda B aún pudo ser mayor. Y es que el club manejó inicialmente unas tarifas sensiblemente superiores a las que fueron presentadas al final, que ya han sido consideradas como desorbitadas por la gran mayoría de seguidores herculanos.

Las cifras iniciales que barajaron los responsables de la campaña de abonos apenas contemplaban una reducción un 20% en las localidades más económicas como los fondos. Por ejemplo, el precio fijado para estas dos gradas pasaba de 150 euros en esta última temporada en Segunda División a 120 euros para ver fútbol de Segunda B en el Rico Pérez en el próximo curso.

Estas pequeñas diferencias también se extendieron a zonas más caras como tribuna cubierta lateral que pasaba de 450 € a 350 €, con sólo un 22% de reducción tras el descenso a una categoría inferior apartada del fútbol profesional. La descabellada idea se argumentaba en que la única fuente de ingresos del club en Segunda B se ciñe a la campaña de abonos.

Pese a recibir propuestas de rebajar el precio de los abonos en un 50%, un planteamiento más lógico teniendo en cuenta todas las circunstancias deportivas y sociales que rodean al Hércules, los encargados de elaborar la campaña optaron por fijar unas tarifas que resultaron ser finalmente entre un 25 y un 30% menores respecto a la temporada que ha finalizado  pero que, en algunos casos, continuaron siendo superiores a las establecidas por otros clubes del entorno que militan en Primera y Segunda División (Elche, Levante y Albacete, por citar los más cercanos).

Los encargados del club de la campaña de abonos también hicieron caso omiso a las recomendaciones relativas a no cerrar la tribuna alta y la parte superior de fondo norte, decisiones que también han generado mucha polémica entre los más de mil abonados afectados entre ambas gradas, más de un 15% de la masa social. El cierre de estas localidades del estadio obedece a una cuestión económica pues, según los responsables del club, se reduce el gasto en el servicio de limpieza y apertura de unas pocas puertas más.

Sin embargo, hay voces que han advertido de que puede ser mayor el coste que supondrá la la ampliación del servicio de seguridad para impedir el acceso de aficionados a estas zonas que el ahorro en limpieza y accesos. Tanto los precios como el cierre de gradas que siempre han estado abiertas en los 40 años de historia del estadio Rico Pérez han convertido esta campaña de abonos en la más polémica de la historia del Hércules. Y eso que algunos años hubo protestas, pero nunca tan enérgicas como las actuales. Todos no pueden estar equivocados.

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