EuroKolada
Diario deportivo de Alicante

El Hércules certifica su descenso a Segunda B pese a ganar en Anduva

J. A. SOLER / @jasoler65

Estaba cantado pero no por ello resulta menos doloroso. El Hércules ya está en Segunda División B pese a su estéril triunfo en Anduva frente al Mirandés. Un descenso que se ha venido fraguando desde hace dos años y que ha resultado inevitable. Es el resultado de 15 años de pésima gestión en los que el club ha perdido algo más que la categoría deportiva. Ha perdido identidad, credibilidad, imagen y otros valores que recuperarlos costará más que retornar al fútbol profesional.

En Miranda de Ebro, el Hércules selló un destino escrito desde hace tiempo. Y eso que el equipo blanquiazul ganó en Anduva con un solitario gol de Sardinero que no valió para mantener viva la llama. Pero los demás rivales ganaron y no hubo manera. De haber logrado la victoria en los dos últimos partidos en el Rico Pérez ante Alcorcón y Lugo, el conjunto blanquiazul estaría fuera del descenso y dependiendo de sí mismo. No fue así. Ni siquiera podrá evitar terminar como colista por lo que tampoco podrá agarrarse al milagro administrativo.

Desde la distancia, puede sorprender que un club que hace poco más de tres años goleaba en el Rico Pérez (4-1) al actual campeón de Liga y subcampeón de Europa pueda estar ahora con los dos pies en Segunda División B. Los que vivimos el día a día de esta institución, los que sabemos en qué manos está el club, no nos sorprende en absoluto.

Si en las dos últimas temporadas un equipo está 60 jornadas en zona de descenso y muchas de ellas como colista, es que se han hecho las cosas muy mal, peor que mal y lo normal es terminar descendiendo. Pese a todo, el Hércules ha podido disfrutar de una temporada de propina después del milagro de hace un año. Aunque más que propina habría que hablar de agonía. Porque esto ha sido y es una tortura.

La penúltima jornada de Segunda División dejó al Deportivo en Primera junto al Eibar de Urko Vera, Diego Rivas y Gilvan Gomes. Y también ha apretado al límite la permanencia con tres plazas aún por decidir. Decía alguno de los capitanes del Hércules que sobraría una jornada para la salvación. Efectivamente, la última jornada será intrascendente para el conjunto alicantino, pero por estar descendido. Si dentro del campo tienen el mismo ojo que fuera, no es de extrañar el drama.

Ahora, la institución herculana empieza otra Liga. La de casi todos los veranos desde 1999. La de la supervivencia. Esa empresa es tan complicada como pensar en un ascenso rápido. El Hércules no es de esos y más aún con los dirigentes que tiene. Está claro que con estos gestores puede existir vida, pero nunca futuro. Ni siquiera presente. Sin ellos, está por ver. ¿Merece la pena intentarlo y jugársela? Seguramente, sí. El último encuentro en el Rico Pérez debe servir para eso. Una cita intrascendente para el equipo, pero trascendente para la entidad. No habrá tres puntos en juego, lo que está en juego son 92 años de historia. Es el partido.

 

You must be logged in to post a comment Login

¿Qué opinas?