EuroKolada
Diario deportivo de Alicante

Demoliciones Hércules C.F. de Alicante

FRANCISCO J. GARCÍA QUINTO

Cuando los cimientos están corrompidos desde su base, a  veces se hace preciso demoler, algo en lo que el Hércules se ha convertido en experto. Pero aquí solo se demuele lo que funciona, lo que no sigue campando a sus anchas, gracias a que el dinero y las acciones les siguen dando la razón, pero alguna vez se acabará esta gestión despótica y desleal con los aficionados, nada es eterno y ellos tampoco.

Respecto a lo de hoy ante el Prat pienso que hay  deportes que consisten en descender pendientes, otros en introducirse en cuevas y luego está el deporte al que juega el Hércules esta temporada, uno muy peligroso, de alto riesgo, tanto que amenaza con su propia desaparición, pues no olvidemos que el club arrastra 15 millones de euros de deuda y el año próximo tendría que empezar a pagar el convenio de acreedores. ¡Argumento demoledor y para cagarse!

A día de hoy, 12 de enero de 2020, el descenso a Tercera División es una realidad palpable. Contamos con una  plantilla, que en agosto era buena sobre el papel, pero que  ha devenido en terriblemente cara, malavenida, temerosa y con escaso orgullo y para más inri  puede tener el dudoso honor de ser la primera en 97 años que nos descienda a la cuarta categoría y quien sabe si no a algo aún peor.

Somos una auténtica trituradora de jugadores y entrenadores y como nadie consigue el objetivo, los focos deben de alumbrar desde ya a los que diseñan las directrices de un club sin rumbo que lleva veinticinco años huyendo hacia ninguna parte y  busca demolerse a sí mismo. Un club que tiene una enfermedad autoinmune que consiste en hacerse daño y atacar a sus propias defensas, aunque mejor no hablemos de defensas hoy, ni en lo que queda de semana, por no decir año. ¡29 goles encajados, qué vergüenza!

Y es que llevamos  16 jornadas de 20 en descenso, es una pesadilla. 3 meses sin ganar en nuestro propio estadio donde puntúa todo Cristo y somos incapaces de ganar a rivales directos, casi amateurs, pese a adelantarnos varias veces en el marcador. Jugadores que con todos los respetos del mundo, se les vio comiendo ensaladas en su autobús porque a lo mejor su club no les financiaba la comida en ruta.

Y luego está lo de Miranda, es grave. Tenemos un pivote defensivo de pierna fuerte y con ascendencia entre la afición debido a su buen rendimiento la temporada anterior y sin el que no hemos ganado NINGÚN PARTIDO esta temporada, nos permitimos el lujo de no contar con él y perder cuatro puntos en casa ante equipos de abajo  y vamos a regalárselo a un rival directo que además nos va a encasquetar a un descarte suyo, que la prensa amarilla y afín a los accionistas mayoritarios nos vende como si fuese Baresi, porque hay que seguir vendiendo humo del tóxico. Pero no nos engañan, todo es un desastre, casi para cerrar la persiana y asumir que lo que viene es prácticamente insalvable, por incapacidad propia.

El que hoy el Hércules sea el peor ¿equipo? de la categoría tiene muchos culpables, pero los principales son los jugadores. Unos jugadores que en su mayoría están haciendo méritos esta temporada para irse muy lejos de aquí, tengan los años de contrato que tengan.

No tienen coartada posible.Si pudiéramos deshacernos de muchos de ellos, la cosa funcionaría mucho mejor, pero desgraciadamente es imposible, porque aquí se vive muy bien y no van a perdonar sus altos emolumentos ni siquiera a costa de ver manchado su currículum con un oneroso descenso.Y el año próximo sus representantes intentarán engañar a otros clubes desprevenidos. Esto funciona así, su business se antepone a nuestros sentimientos, ¡faltaría más! Se llama capitalismo, el fútbol es una franquicia más a su servicio.

También es cierto que con la que hay montada aquí en la Romeu Zarandieta y con los rumores cada vez más consistentes de que no hay ni un maravedí en caja, es lógico que no quiera venir aquí ni Perry . Así que entre el nulo dominio de mercado del comité de expertos formado por Ramírez y la mala clasificación y amenaza de ruina, solamente vendrán jugadores acabados, depreciados o en el mejor de los casos incautos o mal informados, y  que conste que ojalá vengan estos últimos porque hace falta aire fresco, valentía  y mucho más nivel. Pero todo indica que  vendrán tarde y  como corderos al matadero porque las cartas están marcadas y el final está prácticamente escrito.¿ Hay cojones a cambiar esto?

Si los hay, buscad un líder, alguien que tire del carro o si no como suele decir : ¡adiós mis mulas! Hasta ahora no hay  ningún líder solvente en el vestuario, tiramos a Chechu, a Juli y de los que se han quedado nadie ejerce. Pablo Íñiguez lo intenta pero no es su año.

El nuevo entrenador Vicente Mir, tampoco está respondiendo a las expectativas,  ha conseguido empeorar aún más al equipo en cuatro partidos con decisiones lamentables como la  de no contar con Fran Miranda cuando el centro del campo hace aguas. ¿ Habrá pensado en su foro interno poner a Pablo Íñiguez de 6 , posición en la que destacó en categorías inferiores?

Las sensaciones con él al mando son mucho peores que los resultados y todo hace indicar que este Hércules entregará la cuchara cuando se enfrente a rivales de más enjundia y descienda con varios partidos de antelación. Eso es lo que nadie quiere pero lo más previsible. Si sienten miedo y presión ahora y están tocados y casi hundidos ¿ qué pasará en abril y mayo?

Mejor no pensarlo o aceptarlo de forma estoica. Total, igual el abono del año que viene nos sale casi regalado y podemos ir, si existe aún el Hércules , a todos los desplazamientos, que por cierto serán todos derbis ( Atzeneta, Recambios Colón, Acero, Villarreal C, Novelda….)

La  dirección deportiva del club tiene una difícil papeleta , lo que se suele decir una patata caliente. Diecinueve días para desactivar la bomba que tienen en el vestuario. La bomba de la que muchos saben y de la que nadie habla de puertas hacia fuera. ¿Podrán y sabrán desactivarla?

Lo dudo mucho, porque desde  que han entrado todo ha ido a peor y eso que era complicado. Las formas les pierden y no parecen tener nada claro lo que el Hércules necesita . La imagen que proyectan es muy negativa,  la de un club moribundo convertido en el hazmerreír de propios y extraños, donde las rencillas internas se imponen a la valía profesional.

La lista de errores graves en un mes es enorme: Intentar cobrar entrada en el partido de Copa del Rey pese a la dramática situación del equipo en liga, debilitar al equipo en el mercado de invierno apartando al mejor pivote defensivo sin sustituirle, firmar un jugador de nivel  discutible y en trayectoria descendente como De Lerma, la pantomima de Abdullah y el colmo ya es el absurdo canje para reforzar a un rival directo y hundir más al Hércules con Perone, el central más criticado del segundo equipo más goleado. ¡Los aficionados del Gimnàstic nos dan las gracias! ¡Que bien se lo deben de pasar con nosotros los aficionados del Elche!

Otra cosa no pero damos mucho juego y además se me ocurren estas preguntas retóricas para su demoledora gestión.¿Acertarán en alguna decisión deportiva aunque solo sea por azar, probabilidad, conjunción astral o coña marinera? ¿Saldrá alguien a dar la cara por la nefasta situación deportiva y frenará este descenso sin frenos? ¿Conseguirán que los jugadores y el entrenador se impliquen más en sus trabajos y vayan todos en la misma dirección y esta sea únicamente la salvación del Hércules? ¿Jugarán siempre los once mejores?

Nada nos hace pensar que eso ocurra, porque ya nos conocemos desde hace años,  pero oye que  mientras hay vida , hay esperanza y cosas más raras se han visto.A veces dicen que somos un club especial, por no decir raro y hacemos fácil, lo difícil y viceversa.

No obstante, aunque se consiguiese esa raquítica permanencia que hoy en día vemos más inaccesible que ganar la Champions League, porque no hay un equipo peor que el nuestro en todo el grupo 3, la credibilidad en su gestión será nula, inapreciable, cero porque es difícil sentir más vergüenza que la que muchos sentimos cada quince días yendo al estadio o cada vez que nos informamos de la actualidad del club y vemos reflejada su inoperancia en decisiones absurdas, equivocadas o decepcionantes.

Entre todos se han encargado de dinamitar lo bueno que conseguimos el año pasado, y aquello resultó ser un espejismo dentro de la  espiral destructiva de esta última década.Ahora el juguete se les ha roto y es más posible que lo abandonen frente a un contenedor que lo lleven a un sanatorio de muñecos. Dicen que si no juegan ellos, no jugará nadie, pura ley de mercado y hablando de mercado creo que deberían tratar de vender . Porque eso de profesionalizar  no les ha terminado de salir bien. Es conocido que no hemos salido del clásico “¿Pero esto lo sabe Enrique?”. La afición calla y el que calla otorga. El alcalde Luis Barcala también otorga, ya le vale. Claro que hace  años tampoco nadie compró acciones, ¿qué queréis ahora? Ahora el club prepara su demolición, mucho ha tardado. Demoliciones Hércules C.F. de Alicante, ¡esto va a ser el boom!

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