EuroKolada
Diario deportivo de Alicante

Defensa contra la crisis

JUAN FRANCISCO MILLÁN / COPE Alicante

Recién llegado de Vitoria, sigo perdido en la búsqueda de un argumento sólido que explique el pésimo arranque del Hércules en la competición. Nada parece tener sentido tras ocho jornadas. El entrenador del milagro, jugadores con bastante talento, un ambiente de estabilidad propicio para conseguir grandes objetivos… Sin embargo, el equipo vive en una constante involución. Va para atrás y da la sensación de que volvemos de Álava peor de lo que fuimos.

Las semanas pasan y cada vez hay menos coartada. La ilusión por la promoción se desvanece a las primeras de cambio y el fútbol obliga a echar la vista atrás para buscar comparaciones que resultan odiosas. El Hércules de Quique Hernández ha llegado a un punto de no retorno. Necesita ganar al Eibar para alejar fantasmas del pasado, recuperar parte del mucho crédito perdido y, de paso, superar el paupérrimo registro de Mandiá de hace justo un año (7 puntos en la jornada 9).

El partido me recuerda al del Racing de Santander en el mes de enero de la pasada campaña. Aquella matinal de domingo el Hércules se presentó después de perder un partido que debió vencer en Murcia. Ganar para sobrevivir. Ahora, se repite parte de aquella historia. Quique Hernández está obligado a dar una vuelta de tuerca más a su contrastada capacidad para revertir dinámicas dañinas y autodestructivas.

Hay dos cualidades que el Hércules debe desarrollar con urgencia, sin demora. Su reacción depende fundamentalmente de fortalecer su mentalidad y su trabajo defensivo. Dos detalles sin los que es imposible mantenerse en pie en cualquier categoría profesional. Atrás, el equipo de Quique Hernández es un desastre. Encaja goles con medias ocasiones. A balón parado, de cabeza, a la contra… Errores defensivos que hacen que hasta Falcón parezca un portero del montón. Tal vez, solo haya que levantar la mirada hacia Valencia para ver cómo ha salido Djukic del laberinto de Mestalla: con la puerta a cero. O cómo el propio Quique Hernández sacó la cabeza el año pasado. Los cuatro de atrás están mal, pero la solidaridad defensiva de los de arriba es inexistente. No hay bloque, no hay equipo, no hay resultados.

Una semana para salir o para hundirse. Eibar, Las Palmas (Copa) y Soria. La jornada diez se acerca. No hay margen de error. Toca ganar. La media hora buena de Vitoria debe convertirse en noventa minutos a pleno rendimiento el domingo. Intensidad, defensa, carácter competitivo… El gol llegará. Quique lo hizo una vez. Por qué no ahora.

You must be logged in to post a comment Login

¿Qué opinas?