EuroKolada
Diario deportivo de Alicante

Debacle absoluta en el Hércules

FRANCISCO JOSÉ GARCÍA QUINTO. Escritor y abonado 1.083 del Hércules

Demasiada soberbia hay en Romeu Zarandieta para reconocer errores y para encontrar a los verdaderos culpables y depurar responsabilidades. Ese ejercicio de humildad ni se ha hecho ni se hace ni se hará con estos gestores. Como mucho se huirá hacia delante, echando balones fuera con la connivencia por acción u omisión de una importante parte de la prensa deportiva alicantina, que a tenor de su escasa crítica con los que mandan, está muy poco interesada en que las cosas cambien de verdad y una afición pasiva, deprimida, dividida y harta de perder.

Que el club  es un desastre por dentro y por fuera no escapa a nadie. Llevamos años de sobresaltos institucionales de todo tipo. La imagen que proyecta la cúpula del club es claramente negativa y se nos dice que no hay alternativa, cuando no es cierto. Hay alternativa, pero obviamente no pasa por los actuales dirigentes. La pelota puede entrar o no pero cuando las cosas se hacen mal en prácticamente todas las facetas, ni un presupuesto alto para la categoría, ni la calidad de algunos jugadores puede revertir una dinámica que nos lleva hacia el más puro abismo. Hacia el fracaso crónico y la inminente desaparición.

Ningún departamento del club se libra: Un presidente puesto a dedo, cuyos méritos para tal cargo son inapreciables para los demás;  un apoderado que tuvo poder en el eterno rival, que quiere comprar el club a precio de saldo, no sabe demasiado de fútbol y además es insensible con los aficionados; dos directores deportivos para hacer una plantilla mucho peor que la del año pasado; un entrenador al que se le consiente la derrota, el mal juego y sus abochornantes declaraciones contra los aficionados que sostenemos al club y por último, pero no menos desolador; una plantilla de jugadores de capa caída, sin orgullo, sin personalidad en muchos casos y lo que es peor sin el talento necesario para sacar a este club de este pozo. El Hércules actual es Chechu y poco más. Contando además que Chechu tiene ya casi 35 años y un historial de lesiones que merman mucho su rendimiento. Lo demás, salvo excepciones honrosas de algunos canteranos con margen de crecimiento, es directamente prescindible. Todos los fichajes, sin excepción, han sido un fiasco o peores que los que se han ido y jugadores llamados a liderar, abdicaron bien pronto ya sea por fragilidad mental, física o vaya usted a saber. El resultado es de todos conocido : 11 derrotas en 27 partidos, cinco de ellas producidas en las siete últimas jornadas, ni un partido ganado contra los de arriba y una perspectiva lamentable que acabará por despoblar las gradas de un triste Rico Pérez  que puede que esté presenciando las últimas temporadas de su equipo.

Por todo ello quiero formularles una petición. Estimados dirigentes: Váyanse.  Ustedes han conseguido llevar al club al mayor desastre: La falta de resultados sin esperanza. El problema no es la Segunda B, sino la mala gestión realizada durante casi dos décadas y la ausencia de unas directrices lógicas para conseguir el éxito a medio o largo plazo. Porque nadie puede esperar que los que han hundido al club lo vayan a salvar. Han tenido tiempo, algunos casi veinte años, otros al menos cinco, algunos tres, pero el resultado es el mismo: Insuficiente, no superado o en algunas áreas muy deficiente. Muy pocos herculanos creen en ustedes y menos aún van a creer en el futuro. Dejen las llaves del club de nuestros amores en junio y váyanse. Dejen paso a otros que sepan más, que quieran mejor al club. No jueguen con un sentimiento de casi cien años. No hagan negocios ni probaturas a costa de nuestra supervivencia. El Hércules ha sido grande y puede volver a serlo si se van. Tanto que apelan a la unidad, únanse para dejar el club desde arriba hasta abajo. Desde las oficinas y el palco hasta el entrenador de trayectoria errática y aquellos jugadores que no valgan o lo den todo cuando se pongan la camiseta blanquiazul. Váyanse pronto o nos iremos todos los demás por mucho que queramos al Hércules. Muchos ya se han ido por ustedes porque no son dignos de la confianza depositada. Son dos descensos en seis años, tres proyectos fallidos en Segunda B con un presupuesto alto, una deuda de más de veinte millones de euros, una continua inestabilidad propiciada por los impagos que ustedes mismos han generado. Váyanse, dejen las llaves y si es posible, aunque sé que es pedir demasiado, digan dónde quedaron aquellos 18 millones que pagamos todos con nuestros impuestos y ahora quieren que se pierdan en el olvido. Dejen de hundirnos en el fracaso y en la debacle institucional y deportiva más absoluta.

You must be logged in to post a comment Login

¿Qué opinas?