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Diario deportivo de Alicante

30 años de una gesta histórica

J. A. SOLER / @jasoler65

El 21 de abril de 1985 es una fecha grabada en la historia en el Hércules. No fue un ascenso a Primera División, pero aquel triunfo en el Bernabéu ante el Real Madrid sirvió para que el equipo alicantino sellara una permanencia en la élite del fútbol español que parecía imposible. Han pasado 30 años, pero muchos herculanos lo recuerdan como si fuera ayer. sanabria

Estaba todo en contra del Hércules para seguir en Primera en aquella temporada 84-85. Pese a empezar con dos triunfos en Zaragoza (0-1) y en un derbi ante el Elche (1-0), disputado con juveniles tras declararse en huelga los profesionales, el equipo que dirigía Carlos Jurado entró en una espiral negativa de resultados que le llevaron pronto a la cola.

En Navidad llegó Mario Alberto Kempes como revulsivo y el Hércules recobró vida con el astro argentino que volvió a sentirse futbolista en Alicante. También hubo relevo en el banquillo y Carlos Jurado dejó su puesto a Antonio Torres. Pese a todo, el equipo alicantino llegó a las últimas jornadas dependiendo de sí mismo pero con un calendario final terrible.

Para salvarse el Hércules necesitaba vencer a un intratable Barcelona en el Rico Pérez y al Real Madrid en el Santiago Bernabéu. El Barça podía proclamarse campeón de Liga en Alicante y todo estaba preparado para una fiesta azulgrana que, de producirse, hundía al Hércules en Segunda. Para mayor dificultad, el equipo alicantino se quedó con diez jugadores por expulsión de Sanabria. Y con el Barça empezando a entonar el alirón, un penalti en el último suspiro que transformó Cartagena dio vida al conjunto blanquiazul. El alirón blaugrana tuvo que esperar a la siguiente jornada en Valladolid. Foto 7

Tras la gesta ante el Barcelona, el Hércules también tenía que vencer al Real Madrid en el Bernabéu para seguir en Primera División. Al mismo tiempo, sus rivales directos, Málaga y Betis, se enfrentaban en La Rosaleda sabiendo que un empate les valía siempre que los alicantinos no ganaran en el coliseo madridista, algo muy improbable. Tanto que pactaron la igualada para que los dos equipos andaluces se salvaran en detrimento del conjunto herculano.

Para la cita en el Bernabéu, Antonio Torres concentró a la plantilla en Navacerrada en los días previos al partido. La afición alicantina se movilizó para desplazarse masivamente en tren. Nadie daba un duro por el Hércules que soñaba con el milagro. Llegó el día, 21 de abril de 1985, y en Málaga había fiesta viendo que en Chamartín no había goles después de una hora de partido. En La Rosaleda valía el pactado empate entre malacitanos y béticos.

De repente, a falta de 20 minutos para el final, un gol estremeció el Bernabéu, pero sobre todo en Málaga. El delantero argentino Sanabria había logrado batir a Miguel Ángel tras recoger un balón que previamente había dado en el palo tras un magnífico disparo de Ramos. El Hércules ganaba en Madrid y con el 0-1 el que se iba a Segunda era el Málaga. En La Rosaleda pasaron de los besos y abrazos a los cuchillos en cuestión de segundos.

En este escenario, el Betis se salvaba con el empate o la victoria, pero descendía con la derrota. El drama viajó del Bernabeú a La Rosaleda en donde terminó llorando el Málaga. En cambio, la fiesta viajó a Madrid. Allí, miles de alicantinos se frotaban los ojos ante lo que estaban viendo. Los jugadores del Hércules brincaban de alegría porque acaban de ganar al Real Madrid en su estadio y seguían en Primera. Pero lo que no sabían en ese momento es que estaban pasando a la historia por ser una de las hazañas más brillantes en los 93 años de existencia del club alicantino. Y es posible que sea la mayor. Precisamente por ello es de justicia recordar esa gesta justo cuando se cumplen 30 años.

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